Si tu ordenador o tu smartphone hacen cosas raras, es probable que estés siendo espiado por un malware que se haya instalado en tu dispositivo. Estas son señales inequívocas de que alguien te está espiando.

La privacidad es una de las mayores preocupaciones para muchos usuarios y esta se incrementa cuando el móvil o el ordenador empieza a tener comportamientos extraños.

En muchas ocasiones, estos comportamientos extraños pueden ser interpretados como anomalías en el funcionamiento del dispositivo, pero también es posible que algún desconocido te esté espiando o que incluso lo haga alguien de tu propio entorno laboral o personal.

Comportamientos extraños y cierres inesperados: Uno de los signos más habituales para detectar si alguien te está espiando es que el ordenador o el móvil muestre un comportamiento errático en su funcionamiento.

Aplicaciones que se cierran de forma inesperada, apps que tardan demasiado tiempo en ejecutarse o ventanas que aparecen inexplicablemente pueden ser síntomas de que algo está sucediendo de forma oculta en tu dispositivo.

Este comportamiento acostumbra a ser indicativo de un mal funcionamiento del sistema operativo, por lo que puede resultar confuso para los usuarios menos experimentados. Un análisis concienzudo podría desvelar la presencia de procesos invasivos en segundo plano que delaten un espionaje encubierto.

Alto consumo en el procesador: Tener procesos ocultos ejecutándose en segundo plano tiene varios efectos colaterales, pero la principal consecuencia es la ralentización del procesador y un funcionamiento más lento en general.

El proceso de recogida de distintos tipos de datos en segundo plano implica duplicar el número de tareas, ya que no solo debe ejecutarse la aplicación principal que el usuario está usando, sino que también se ejecuta el programa que registra lo que el usuario escribe con el teclado, las páginas web que visita y sus contraseñas, o directamente registra imágenes y audios del usuario y su entorno.

Consumo de batería excesivo: Un aumento en el consumo de recursos hace que el consumo de batería también se dispare proporcionalmente, por lo que la autonomía de la batería se verá seriamente afectada.

Si últimamente notas que el consumo de batería de tu dispositivo es inusualmente alto, puede deberse a que uno o varios programas se están ejecutando ocultos en segundo plano y, al necesitar estar en permanente vigilancia para captar cada uno de tus movimientos, impiden al sistema aplicar las políticas de suspensión de apps y programas que no estás usando, disparando de ese modo el consumo de energía.

Mensajes, llamadas o inicios de sesión que no son tuyas: Si ya has detectado alguno de estos síntomas, deberías ponerte en alerta y empezar a buscar otras evidencias de un supuesto espionaje.

Tras una primera fase de registro de credenciales de usuario y contraseñas, acostumbra a iniciarse una segunda fase consistente en usar esas contraseñas para iniciar sesión en redes sociales, cuentas de correo u otros servicios que usas en tu día a día para espiar tus comunicaciones.

La mejora en la seguridad de estos servicios hace que, en ocasiones, se comunique el nuevo inicio de sesión al usuario. Puedes utilizar estos registros para comprobar si se han iniciado nuevas sesiones últimamente y si estos no se corresponden con tu actividad.

A veces el control del software espía sobre el dispositivo es tal que permite al intruso neutralizar las notificaciones de nuevo inicio de sesión o burlar mecanismos de doble factor de autenticación, puesto que también puede leer los códigos que los servicios envían por SMS o correo al smartphone del usuario.

Ruidos extraños durante las llamadas o al grabar audio: ¿Verdad que no tienes la misma calidad de audio al hablar por teléfono desde el micrófono de tu smartphone que desde el manos libres? Pues algo similar sucede cuando tu smartphone está siendo espiado.

Si al grabar audio o al hacer llamadas escuchas ruidos extraños, puede ser debido a que la señal de audio que recoge el micrófono está siendo derivada a otro canal para registrar la conversación y, de ahí, enviada a tu interlocutor y viceversa.

De ese modo se intercepta la conversación que posteriormente se enviará a un servidor externo bajo el control de quienes te estén espiando.

Mayor consumo de datos incluso en conexiones WiFi: Los programas espías no son peligrosos en sí mismos ya que lo único que hacen es recopilar los datos que generas en tu rutina de uso diaria. El peligro real es cuando esos datos salen de tu smartphone y se envían a un servidor externo bajo el control de quien te espía. Es entonces cuando todos esos datos quedan al descubierto.

Esa transmisión requiere una conexión de datos, por lo que es normal que se experimente un incremento en tu consumo de datos habitual, ya que un servicio oculto está enviando tus datos privados a tu atacante.

Es posible que el programa o aplicación se haya depurado para pasar totalmente inadvertido, por lo que puede que solo realice esa operación cuando el dispositivo se encuentre conectado a una red WiFi para no agotar los datos del usuario y llamar su atención.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *