El herpes en el bebé puede ser grave y se contagia a través de los besos: ¿cómo puedes prevenirlo?

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Amy Stinton, una madre británica, advirtió hace un par de años de los peligros del herpes en los bebés, contando su propia experiencia. Su bebé, Oliver, de apenas dos meses, estaba lleno de pequeñas heridas. Después de llevarlo al médico varias veces con diferentes diagnósticos, los médicos concluyeron que se trataba de herpes contagiado a través de un beso.

Este bebé no fue el único que hizo noticia con este problema de salud. En los primeros meses de vida, es posible que los bebés contraigan herpes, y desarrollen complicaciones, debido a que su sistema inmune todavía no está del todo desarrollado.


«Si hubiéramos dejado pasar un día más o si Olli hubiera sido más pequeño, podría haber sido mucho peor... se podría haber muerto», expresó la madre, preocupada y deseosa de compartir su historia para despertar conciencia. A pesar de que Oliver se pudo curar después del incidente, otros bebés no corrieron la misma suerte. En 2014, una familia australiana perdió a su bebé recién nacida por este motivo.


Si bien, en adultos, la aparición de herpes no presenta grandes riesgos en la mayoría de los casos, para los bebés la situación es muy diferente. Requieren, además de cuidados de prevención, atención rápida y un diagnóstico efectivo, además de un rígido tratamiento.


Herpes en bebés: causas, síntomas y tratamiento

Herpes es el nombre popular para la infección causada por el virus que lleva este nombre. Existen varios tipos de herpesvirus, pero los más comunes son los del tipo simple 1 y 2. Los primeros aparecen en la boca o en las extremidades del cuerpo, y los segundos en la región genital.


Muchas personas contaminadas con este virus pueden no saberlo, dado que este puede quedar incubado toda la vida sin presentar síntomas. Se percibe el virus cuando aparecen las características heridas en la piel. En ese momento, la persona puede transmitir el virus a través de besos y relaciones sexuales, compartiendo objetos personales y manipulando la propia lesión para después tocar a otros.


En adultos, los síntomas más comunes son picazón, sensación de quemazón, enrojecimiento y, después, heridas que pueden aparecen en la mucosa o en la piel, por ejemplo, en el contorno de los labios. Tener un sistema inmune debilitado y exponerse excesivamente a los rayos solares pueden estar entre las causas de contagio de este virus, o de que el virus se manifieste después de haber pasado un tiempo «dormido» en el organismo.


Los síntomas pueden durar una semana. Los médicos recomiendan ungüentos de aplicación local y medicamentos orales para combatir el virus. En casos muy graves, según la Mayo Clinic, se pueden administrar los medicamentos a través de una inyección.


De todos modos, en los bebés la enfermedad requiere mucha más atención. Cuanto más temprano suceda el contacto con el virus, más peligrosa será la infección. «El bebé recién nacido tiene una inmunidad más frágil [...] hasta los dos años, cuando tendrá el sistema inmunológico formado completamente. Por eso será más vulnerable a las infecciones», explica la pediatra Carla Dall'Olio, coordinadora de la emergencia pediátrica del hospital Barra D'or, en Río de Janeiro.


El bebé afectado puede presentar una forma de estomatitis, una hinchazón grave en los labios y en la lengua. «Es normal [la] fiebre y las lesiones [...] en la boca y en la garganta. Como es doloroso, dificulta la alimentación», explica la doctora.


¿Cómo se transmite el herpes en los bebés?

Por el contacto con la saliva o con las secreciones de las lesiones, el virus puede entrar en el organismo del bebé a través de su piel. «Existe un tiempo de entre el momento del contagio y la manifestación de los síntomas. Si hoy una persona con una lesión [herpes bucal] besó a un bebé, puede demorar de una a tres semanas que se manifieste [el virus]. Por eso es difícil identificar qué lo transmitió», dice la pediatra.


¿Cómo puedo cuidar a mi bebé del herpes?

Especialmente en los primeros meses de vida del bebé, es importante mantener algunos cuidados específicos. Evitar besar su rostro o tocarles las manos, dado que se las llevan a la boca todo el tiempo, son las principales medidas para evitar el contagio del virus, como también de otras infecciones. «Los extraños no necesitan andar dando besos a tu bebé. Él no está completamente vacunado todavía y puede contagiarse de varias enfermedades», es el consejo de Dall'Olio.


¿Cómo es el tratamiento del herpes en el bebé?

En esto, Dall'Olio refuerza que antes los seis meses hay que prestar especial atención al bebé. «Los síntomas pueden ser diversos. Puede ser solo una lesión, una estomatitis o hasta una infección en el sistema nervioso central», alerta la pediatra. Por eso, al notar cualquier alteración en el bebé es importante solicitar atención de un especialista, que puede recetar exámenes y la medicación adecuada.


No apliques pomadas sin una recomendación médica. La pediatra explica que medicar tú misma a tu bebé puede desencadenar otras infecciones. «Primero consigue un médico. Si este diagnostica el virus y recomienda un ungüento, úsalo. Pero solo después», advierte.

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