El cuerpo tiene un reloj que debes despertar

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Si comer sano es uno de tus objetivos de este año, presta atención a las claves para lograrlo, sin proponerte metas imposibles.

Comer de manera saludable es más sencillo de lo que parece. Es cuestión de disciplina y determinación, es una prueba de voluntad que nos hace ganadores o perdedores. Si lo tomas como un objetivo, si eres capaz de enfrentarte a tu deseo, en poco tiempo podrás notar los beneficios. Lo importante es saber que esto no implica sacrificios. Si buscamos la definición exac- ta de dieta, significa la alimentación adecuada para cada etapa de la vida. Puede ser alta o baja en calorías, dependiendo del propósito.

Clara Lucía Valderrama, nutricionista integrante del Consejo Consultor de Dietas de Herbalife Nutrition Colombia, afirma que si una persona come de manera adecuada para su edad, género y actividad física, ya sigue un plan inteligente.

La culpa, después de la época decembrina, pone entre la espada y la pared la alimentación, se convierte en el motor para recuperar el peso ideal sin importar el cómo. Es el comienzo de las malas decisiones. Dejar de comer de un día para otro no es la mejor opción. El daño que ocasionamos al organismo es insondable. Comer mal, recurrir a sacrificios absurdos, altera el metabolismo. No solo se cambia el peso, también cambian los niveles de colesterol, triglicéridos y la glicemia, situación que allana el terreno para enfermedades como la diabetes. Ni hablar de los problemas de sueño y de piel. Es inevitable el deterioro en el cuerpo por culpa de las malas de terminaciones.

Comer saludable no es aburrido
El exceso de información es un arma de doble filo. Puede conducir a la confusión. Cualquiera se atraganta ante la cantidad de consejos que se consiguen fácil en Internet. “Hay más opciones que cenar pechuga a la plancha y ensa- lada. ¿Puedo comer carne? Claro, pero hay que saber qué corte de carne puedo comer. Un corte magro siempre será la mejor opción”, afirma Valderrama.

Es paradójico que en el país de las frutas y las verduras, sus habi- tantes no las consuman como un hábito. Incluirlas en la alimentación para algunos es un castigo, a pesar de sus innegables sacrificios. No les basta saber que su ingesta es fundamental para alimentarse y evitar enfermedades. El secreto está en elegir las que más te gusten y variar su preparación diariamen- te. Al vapor, salteadas o en crema. Este es el momento para activar al chef que llevamos dentro.

“Les digo a mis pacientes: si antes se comía cuatro panes al desayuno y hoy solo se come uno, ¿bajó las calorías? La respuesta es sí. Seguramente quiso comerse los otros tres, pero cuando ya empieza a sentirse bien y a lograr resultados, va a querer seguir haciéndolo”.

Según la Organización Mundial de la Salud, es necesario consumir 400 gramos al día de frutas y ver- duras, que equivalen a unas cinco porciones durante el día. Para cumplir este objetivo y evitar morder lo que daña los órganos, supongamos que vivimos en un mundo donde todo funciona. En dicho mundo sus ciudadanos prepararían y planearían sus comidas desde el día anterior, aunque, por suerte, la oferta gastronómica de los restaurantes se está adaptando a las demandas de las personas que tienen conciencia saludable.

Dicho mundo es posible, bastaría con arrancar con la pregunta “¿está bien la porción que me voy a comer?”

1. Salchichas: Por su preparación, son ricas en calorías. Según la Guía Nutricional de Brasil, “tienen un alto contenido de sodio, debido a la adición de grandes cantidades de sal, que intensifica su sabor”.

2. Naranja: Tu cuerpo agradecerá beber jugo de esta fruta al comienzo del día. Se debe consumir antes que el café.

3. Pan: Es preferible el integral o el francés, en una porción. No se debe comer todo el paquete en una sentada. Procurar consumirlo en la mañana.

4. Maní: Alessandra Bordoni, profesora de Ciencia de los Alimentos en la Universidad de Bolonia, recomien- da llevarse a la boca “máximo 20 unidades por día, de vez en cuando". Comerse una bolsa entera es perjudicial, porque el maní es portador de calorías.

5. Lentejas: Una dieta sana incluye esta legumbre, porque aporta un 37% del hierro necesario para el funcionamiento diario del organismo. Estas también tienen ácido fólico y vitamina A.

6. Arroz: Cereal que proporciona energía, ya que los carbohi- dratos son combustible para el organismo y mejoran el funcionamiento del cerebro.

7. Pescado: Las grasas no saturadas, presentes en pescados, son preferibles a las grasas saturadas, que encuentras en el queso, la mantequilla clarificada y la manteca de cerdo.

8. Dulce: Ultraprocesado, que tiene más de cinco ingredientes e incluyen conservantes. Sus grasas antioxidantes pueden obstruir las arterias.9. Verduras: Para una dieta saludable, se deben comer 400 gramos al día. Dan una mano en la absorción de grasas y azúcares.

 

Mitos para erradicar:

1. Comer produce culpa: No hay que sentir culpa por disfrutar de la comida. Le hace bien al cuerpo y a la salud,
en porciones adecuadas.

2. Comer de noche engorda: Si una persona tiene una jornada hasta las 11:00 p.m., debe planear la cena para antes de las 8:00 p.m.

3. Consumir fruta es malo: Se recomienda ingerirla antes de las 5:00 p.m., para que el cuerpo no la convierta en grasa.

4. Eliminar la grasa para siempre: Se puede comer en medidas adecuadas, porque el cuerpo la necesita. Evita los fritos.

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